Casa Natalicia de San Vicente Ferrer

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Juan Benito Rodríguez Manzanares – 13/06/2021

Lo que hoy conocemos como la Casa Natalicia de San Vicente Ferrer (1350-1419), es una construcción moderna que data de 1955, pero, en este artículo voy a realizar un breve recorrido histórico por esta emblemática casa, punto de encuentro de la fe en San Vicente Ferrer, y que, además, en sus plantas altas alberga el Instituto de Estudios Vicentinos, el cual tiene una enorme biblioteca vicentina, y una Comunidad de Religiosos Dominicos.

Pero, hasta llegar a la actual Casa Natalicia de San Vicente Ferrer, hay que comenzar por situar la casa de los padres de quien fue bautizado como Vicente Ferrer Miquel, quien luego sería conocido como San Vicente Ferrer. La casa de los padres del santo, Guillem Ferrer y Constanza Miquel, en su emplazamiento original estaba situada en un amplio descampado y muy próxima al río Turia donde, en ese momento, había un terminal del tráfico marinero y que, además, estaba frente a la llamada Rambla de Predicadores donde se encontraba lo que fue el Convento de los Dominicos, actual Capitanía General en la Plaza de Tetuán, 22.

La actual Casa Natalicia de San Vicente Ferrer, coincide aproximadamente con la original, la cual estaba situada en lo que en aquel entonces se conocía como el «Camí de la mar» («Camino del mar»), del que hoy nos queda como recuerdo el «Carrer de la Mar» («Calle del Mar»), donde la actual Casa Natalicia de San Vicente Ferrer tiene una fachada, teniendo otra fachada en lo que fue el «Carrer del Fossar de Benimaclet» («Calle del Osario de Benimaclet»), actual «Carrer del Pouet de Sant Vicent» («Calle del Pocito de San Vicente»), que es por donde se accede a día de hoy a la Casa Natalicia de San Vicente Ferrer para ser visitada. Ambas fachadas tienen puerta y son muy similares, con la salvedad de que la de la Calle del «Pouet de Sant Vicent» es algo más pequeña. Y en el ángulo que forman las mismas hay una torre de sillería con troneras en la parte superior y tres ventanas correspondientes a los tres pisos de la construcción.

Con el paso de los años, la familia Ferrer-Miquel nos dejó, y la propiedad pasó a ser propiedad del Hospital de Menaguerra, el cual fue el antiguo Hospital Provincial de Valencia. Mas, en 1496 pasó a pertenecer al Convento de los Dominicos que siempre hubo estado frente a ella, vendiendo estos la propiedad el 13 de marzo 1498 al Gremi de Barreters o Boneters (Gremio Gorreros o Boneteros), Gremio que tenía como Patrono y abogado a San Vicente Ferrer.

No olvidemos que San Vicente Ferrer fue canonizado el 29 de junio de 1455 por el Papa valenciano Calixto III (1378-1458), nacido bajo el nombre de Alfonso de Borja.

Este Gremio levantó una capilla u oratorio en nombre de su Santo Patrón a principios del siglo XVI. Pero a mediados de este mismo siglo el citado Gremio comenzó a acusar una fuerte decadencia, motivo por el que solicitaron al municipio de Valencia que le compraran la propiedad, y así lo hizo el Consejo de la Ciudad en septiembre de 1573. Desde ese momento se instauró la figura del «Capellán de la Casa Natalicia», que debía ser un:

«Prevere de missa, honrat, de bona vida i pràctiques»

(«Presbítero de misa, honrado, de buena vida y prácticas»)

Mas, entre 1676 y 1677 se realizaron unos cambios muy importantes en la Casa Natalicia de San Vicente Ferrer, pues estos cambios tan sólo dejaron la bóveda del oratorio que construyera el Gremio. En el devenir del tiempo llegamos a 1734, año en que se realizó el vistoso frontispicio de la fachada, y en 1755 se volvieron a realizar algunas mejoras de especial relevancia.

Desde ese momento el interior de la casa se fue enriqueciendo con numerosos elementos ornamentales, como pinturas de reconocidos pintores valencianos como Vicente López Portaña (1772-1850), discípulo de Francisco de Goya (1746-1828) que hace referencia al nacimiento del santo, y multitud de azulejería, sobre todo de Manises, con motivos alegóricos a los milagros del santo y otros pasajes de su vida.

En 1915, el Ayuntamiento de Valencia cede la capellanía que había creado a la Orden de los Dominicos, a la cual perteneciera el santo.

El conflicto bélico de la Guerra Civil Española hizo mella en la emblemática casa, haciendo desaparecer grandes obras y casi la totalidad de las construcciones y reformas que se le habían realizado con el paso del tiempo, además, en 1945 el edificio amenazaba ruina, por lo que la casa es totalmente reconstruida con una nueva planta en estilo neo-gótico, reconstrucción que se aprovechó para ampliar la casa y cambiar totalmente la distribución de la misma, adoptando desde ese momento la configuración actual que podemos ver al visitarla. Las obras fueron realizadas por el arquitecto municipal Vicente Valls Gadea, inaugurándose y bendiciéndose la misma el 30 de enero de 1955, con motivo del V Centenario de la canonización de este emblemático y querido santo valenciano.

Así pues, más que de Casa Natalicia, podríamos hablar del lugar donde nació San Vicente Ferrer, el cual desde pequeño ya apuntaba maneras de santo, pues siendo niño, en el pozo de su casa, en aquella época todas las casas solían tener su propio pozo, cuentan las crónicas que realizó uno de sus primeros milagros, el llamado de «La Sabateta» («El zapatito»), por el cual el santo-niño hizo subir las aguas del pozo hasta que estas le ofrecieron al alcance de la mano un zapato que, a un amigo suyo se le había caído al pozo.

Al visitar la Casa natalicia de San Vicente Ferrer, llegamos a una entradita que en origen era un patio descubierto. En la pared frente a la puerta de entrada encontramos una fuente con cuatro grifos que surtía agua de un pozo del cual le cortaron el suministro en 1975, al construir un edificio en la actual Plaza de Tetuán, pero desde ese momento, para que los grifos pudieran seguir vertiendo agua, fueron conectados a la red de suministro general de agua de la ciudad.

En la planta sótano encontramos el pozo en el que San Vicente obró el citado milagro de «La sabateta», y cuentan las crónicas que cuando el santo tuvo que abandonar su Valencia natal para realizar su labor evangelizadora dijo:

«Os dejo este pozo, que jamás se agotará y cuyas aguas os serán de gran consuelo».

Y así fue y así se puede ver y leer en uno de los mosaicos interiores de la casa realizado en azulejería:

«Durante la epidemia del cólera morbo, en 1854, suministró este pozo la cantidad de 159.976 cántaros de agua, transportándose por el ferrocarril 45.900».

A través de la Casa se accede a la capilla y a través de ella a la iglesia, teniendo todas las estancias una gran historia y multitud de piezas de arte, mereciendo todo el conjunto una visita tranquila para poder saborear a gusto y a fondo todo lo que este enclave histórico-artístico-religioso nos puede ofrecer. Valencia es sinónimo de cultura y patrimonio en todas sus vertientes.

Fuente: el Periódico de aquí 13 de Junio 2021

Concluye la rehabilitación de la casa natalicia de san Vicente Ferrer en el 600 aniversario de su muerte

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17/05/2021 – 

VALÈNCIA. (EP) El Ayuntamiento de València ha finalizado las obras de rehabilitación de la casa natalicia de san Vicente Ferrer, en el barrio de la Xerea. Estos trabajos han solucionado los problemas estructurales, constructivos y de humedad que sufría el edificio.

Se trata de un proyecto emblemático para el gobierno local porque va estrechamente ligado a la cultura y la identidad de la ciudad de València, una intervención integral que coincide con el 600 aniversario de la muerte del santo valenciano.

El objetivo era rescatar un edificio del XV respetando su valor y simbolismo. En la rehabilitación sobresale la recuperación de la bóveda de la capilla principal, una bóveda que hasta ahora estaba tapada y que tiene un gran significado para este edificio. En los años cincuenta se hizo una restauración “no demasiado respetuosa” con el edificio y ahora se ha tratado de sacar y recuperar todo lo que se tapó entonces.

De momento, la reapertura del edificio no tiene fecha porque hay que conciliar las visitas con las restricciones de sanitarias, aunque “evidentemente, es un espacio para que la ciudadanía pueda disfrutarlo por su importancia”, resalta la concejala de Gestión de Recursos, Luisa Notario.

Las obras han costado 410.488 euros, de los que el Ministerio de Hacienda ha aportado 75.000 mediante el plan de inversiones financieramente sostenibles. La ejecución ha permitido patentizar las patologías que sufría la casa.

Así se han podido detectar graves problemas de la estructura de la cubierta, tanto por putrefacción como por ataque de xilófagos, al igual que en el listonado de la cubierta que recae a la calle del Mar. Por ello se ha instalado un sistema anti-termitas con cebos inhibidores del crecimiento de forma que se pueda asegurar el mantenimiento del edificio a largo plazo.

Para solucionar los problemas de humedad por capilaridad detectados en el semisótano se ha optado por realizar perforaciones de drenaje, instalar un sistema de control de humedades y mejorar la ventilación de los espacios.

En la bóveda neogótica, que data del XVII, se ha desmontado y reconstruido el revestimiento de estuco de cal de la plementería más próxima al arco toral. También se ha limpiado y fijado el revestimiento de oro de 23 quilates, que se encontraba en un aceptable estado de conservación pero sufría desprendimientos y grietas en algunas zonas.

La intervención se ha completado con una instalación contraincendios que incluye detectores de humo, detectores ópticos, pulsadores manuales y sirenas.

La casa natalicia, conocida popularmente como ‘pouet de sant Vicent’, es la casa solariega de la familia Ferrer, y fue adquirida por la ciudad en 1573. Reedificada casi en su totalidad en 1677, se ha alterado a lo largo del tiempo por varias intervenciones y fue reconstruida en el XX por el arquitecto Vicente Valls siguiendo los cánones del gótico civil valenciano. Destaca la composición de los dos cuerpos articulados por una torre con almenas así como la decoración cerámica del ‘pouet’, del XVIII.

Valencia Plaza

San Vicente Ferrer 2021: su presencia viva en la Catedral de Valencia

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Hace un año, la misa de pontifical fue a puerta cerrada. Tan sólo el cabildo catedralicio y el Cardenal Arzobispo de Valencia, Antonio Cañizares, como presencia física; con la imagen procesional de San Vicente Ferrer ubicada en el presbiterio de la Seo orientada hacia la sede. Plena pandemia y medidas sanitarias extraordinarias.

En 2021 ha mejorado un poco la situación, pero la pandemia sigue inquietando; por tanto, restricciones de aforo, presencia limitada y sin actos relevantes en la calle. En un nuevo mes de abril, segundo lunes tras la Pascua -festividad de San Vicente Ferrer-, la catedral de Valencia acogió la misa de pontifical con representación civil, militar y eclesiástica; asociaciones vicentinas, Caballeros Jurados, Junta Central y la Honorable Clavariesa.

La imagen procesional del Santo Patrón, de madera plateada, obra de Francisco Eva (siglo XVII) volvió a su lugar habitual en las celebraciones solemnes y junto a ella predicó -recordando los sermones de San Vicente Ferrer en esta misma catedral en el siglo XV- el dominico José Antonio Heredia O.P.   PINCHA AQUÍ para leer el Sermón San Vicente Ferrer 2021  «San Vicente hoy nos invita a volver a Dios fuente y origen de todo bien y para eso es muy importante la oración…». Todo muy cerca del púlpito gótico y el óleo sobre tabla (Adolfo Ferrer. 1982) que son dos joyas vicentinas de la Seo.

Recordando la excepcional procesión claustral de 2016 (se suspendió la estacional por motivo de la lluvia), los Caballeros Jurados portaron la imagen procesional por la Catedral en un recorrido limitado pero emotivo, con el cabildo, la curia, el Cardenal Cañizares, miembros de la Junta Central Vicentina, la Honorable Clavariesa Inmaculada Atienza y una representación del Colegio Imperial de Niños Huérfanos de San Vicente Ferrer.

La Honorable Clavariesa de las Fiestas Vicentinas ante el Cardenal Cañizares en la ofrenda floral al Santo

La ofrenda floral realizada por los clavarios y clavariesas mayores de los altares, así como por la Honorable Clavariesa de las Fiestas Vicentinas -con el detalle de una canastilla de la Junta Central Vicentina- resultó excepcional en la Seo Valenciana, porque no era posible el homenaje cívico al santo por las calles del centro hasta la Casa Natalicia (por cierto, en obras de rehabilitación hasta mayo) debido a las restricciones sanitarias y la Catedral concentró toda la actividad festiva vicentina.

Además, la Coral Catedralicia -dirigida por Luis Garrido y con José David Asensi en el órgano- estrenó un himno “Al Pare Sant Vicent” del maestro Salvador Chuliá Hernández y el filólogo Voro López Verdejo, compuesto con motivo del VI centenario de la muerte de San Vicente Ferrer y que no pudo ser estrenado el pasado año por la pandemia (iniciativa de la Real Academia de Cultura Valenciana, por medio de las secciones de Musicología y de Llengua i Lliteratura Valencianes). Y -cómo no, antes de la bendición final- la interpretación del himno oficial a San Vicente Ferrer de Miguel Asíns Arbó, con letra de Josep Maria Bayarri, premiado en el concurso con motivo del V Centenario de su canonización.

La culminación de la celebración vicentina -destacando aún más la presencia viva de San Vicente Ferrer en la Catedral de Valencia por su fiesta grande- fue la participación de un niño de 14 años llamado Daniel Doménech (actor de cuadro artístico del Altar del Tossal desde los 2 años de edad) que, personificando al Pare Vicent y vestido con hábito de dominico, se presentó ante el Cardenal Cañizares en el presbiterio. El prelado le bendijo con solemnidad y el muchacho subió al púlpito ante la mirada de todos los asistentes.

Allí comenzó un histórico sermón, el segundo de la mañana vicentina: «Bona gent…», referencias a ‘no caer en la tentación, los siete pecados capitales, el Juicio Final, la paz del espíritu, la necesidad de hacer oración y recibir la bendición de Dios’. Un texto inédito de la célebre Ampar Cabrera que escribió el milacre «Gotes de Llum» para que lo representara el Altar del Tossal el año pasado y cuyo sermón final hizo presente Dani Doménech en la mejor atalaya posible.

El Cardenal Cañizares bendice a San Vicente Ferrer, personificado por el niño actor de ‘milacres’ Daniel Doménech

Montaje realizado por Manolo Guallart Furió

La Casa Natalicia de San Vicente Ferrer ultima las obras de su gran rehabilitación

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La intervención integral de este edificio, que se encuentra entre las calles del Mar y del Pouet de Sant Vicent, ha coincidido con el sexto centenario de la muerte de San Vicente.

  • Valencia, lunes 12 de abril de 2021. EL AYUNTAMIENTO DE VALENCIA ULTIMA LAS OBRAS DE REHABILITACIÓN DE LA CASA NATALICIA DE SAN VICENTE FERRER.

El proyecto para rehabilitar la Casa Natalicia de San Vicente Ferrer, dar solución a los problemas constructivos tanto estructurales como de impermeabilidad y mejorar las características arquitectónicas, históricas y de imagen del edificio están a punto de concluir, según ha explicado la concejala de Gestión de Recursos del Ayuntamiento de València, Luisa Notario. El impulso de esta intervención integral ha coincidido en el tiempo con la celebración del sexto centenario de la muerte de una de las figuras históricas más relevantes para la ciudad de València por su trascendencia en ámbitos muy diversos.

Notario ha explicado que este proyecto es fruto del análisis de necesidades y la evaluación económica de los trabajos de adecuación y conservación del edificio, entre las calles del Mar y del Pouet de Sant Vicent, a partir de la solicitud realizada por su superior, José Manuel Alcàsser. “Esta intervención culmina de alguna manera toda una serie de medidas que desde el Ayuntamiento de València hemos querido impulsar para promocionar la trayectoria de una figura histórica para nuestra ciudad no solo en el ámbito religioso”, ha destacado.

Las obras han contado con un presupuesto total de 410.488 euros, con una aportación incluida hasta los 75.000 euros del Ministerio de Hacienda, a través del Plan de Inversiones Financieramente Sostenibles. Su ejecución ha permitido la visualización de zonas anteriormente ocultas que presentaban importantes patologías sobre las que se ha decidido actuar a través de un modificado del contrato. Así, se han detectado en la cubierta graves problemas de su estructura tanto por pudrición como por ataque de xilófagos, por lo que ha sido necesario incrementar las unidades previstas en proyecto de tratamientos beta con resinas, así como adoptar como medida suplementaria de seguridad el empresillado de ambos tramos de madera en buen estado con chapas de acero atornilladas lateralmente y sustituyendo por madera nueva las que estaban en peor estado. En cuanto al estado del listonado de la cubierta en la calle del Mar, ha sido necesaria su sustitución completa. Por otro lado, también se ha detectado la existencia de xilófagos activos, lo que ha hecho imprescindible la instalación de un sistema antitermitas por cebos inhibidores del crecimiento para asegurar el buen mantenimiento a largo plazo del edificio.

En cuanto a problemas de humedad por capilaridad, especialmente en las zonas del semisótano, se ha optado por realizar perforaciones de drenaje hasta la cara inferior de la solera, de forma que, en caso de inundación, puedan evacuar al pozo y no afecten al pavimento. Además, se ha instalado un sistema de control de humedades y se ha mejorado la ventilación del espacio.

En cuanto a la bóveda neogótica, del siglo XVII, su desmontaje ha permitido el estudio detallado del estado. Se ha reconstruido el revestimiento de estuco de cal del plemento más próximo al arco toral del acceso, adaptándolo al resto de plementos que se encuentran en buen estado. En cuanto al revestimiento dorado, se trata de oro de 23 quilates que se encontraba en un aceptable estado de conservación en algunos de sus tramos y ha precisado de su limpieza, fijación de zonas craqueladas o en desprendimiento y reparaciones puntuales.

La intervención se ha completado con una instalación contraincendios que comprende además de la central compacta y detectores de humo, detectores ópticos, pulsadores manuales, sirena, etc.

  • A CONTINUACIÓN, NOTICIA DEL PASADO DICIEMBRE DE 2019, CUANDO EL AYUNTAMIENTO LICITÓ LAS OBRAS DE REHABILITACIÓN DE LA CASA NATALICIA DE SAN VICENTE FERRER.
  • Luisa Notario: “Desde el Ayuntamiento se han impulsado varias intervenciones para promocionar la trayectoria de una de las figuras históricas más relevantes para nuestra ciudad”.

Con motivo de la celebración del sexto centenario de la muerte de san Vicente Ferrer en 2019, el Ayuntamiento de Valencia tramitó el proyecto de rehabilitación de la casa natalicia del santo, que se encuentra entre la calle del Mar y la del Pouet de Sant Vicent. Con el proyecto se aprobó que la Junta de Gobierno Local diera luz verde a la licitación de las obras, que, supuestamente, empezarán en 2020 y tendrán un plazo máximo de ejecución de seis meses.

“Con este proyecto intervendremos en primera instancia sobre aquellos elementos que presentan problemas estructurales o de impermeabilidad y, además, mejoraremos las características arquitectónicas, históricas y de imagen del edificio”, explicó en su día la concejala de Gestión de Recursos, Luisa Notario.

Este proyecto es fruto del análisis de necesidades y la evaluación económica de los trabajos de adecuación y conservación de la Casa Natalicia de San Vicente Ferrer a partir de la solicitud realizada por su superior, José Manuel Alcàsser. “Desde el Ayuntamiento de Valencia se han impulsado varias intervenciones para promocionar la trayectoria de una de las figuras históricas más relevantes para nuestra ciudad por su trascendencia en ámbitos muy diversos”, explicó Notario, que recordó que, por ejemplo desde la Concejalía de Cultura Festiva se han realizado iniciativas como la edición de un libro o un homenaje en el salón de cristal del Ayuntamiento.

Lo que hoy llamamos Casa Natalicia de San Vicente Ferrer poco o nada tiene que ver con la casa de su nacimiento en el siglo XIV. El actual edificio se levanta sobre lo que fue la casa paterna del santo, cuya disposición y forma ha ido cambiando totalmente con el paso del tiempo. La actual casa es un edificio de nueva planta construido en 1950 que solo alberga el recuerdo del santo.

http://www.jdiezarnal.com/

La historia de la Casa Natalicia de San Vicente Ferrer puede verse al completo en la Junta Central Vicentina.

La casa natalicia de san Vicente Ferrer, llamada popularmente del Pouet de sant Vicent, es una casa solariega de los Ferrer y vitalicia de San Vicente que fue adquirida por la ciudad en 1573. Reedificada casi totalmente en 1677 y sucesivamente alterada por diversas intervenciones, fue reconstruida en 1955 por el arquitecto Vicente Valls, según los cánones del gótico civil valenciano (Lonja, Generalitat, etcétera). Destaca la composición de los dos cuerpos articulados por una torre almenada, así como la decoración cerámica del Pouet, que data del siglo XVIII. Para conocer más detalles de su historia, puedes leer el artículo de jdiezarnal.com.

El edificio se construye sobre la casa en qué nació San Vicente Ferrer. Después de diferentes avatares históricos, en el 1950 se realiza una reconstrucción total incorporando otros edificios adyacentes, con el resultado de un complejo que incluía la edificación primitiva, la antigua capilla del Nacimiento, la sala del Gremio de Obreros y los otros edificios adquiridos a lo largo del tiempo. Todo esto, con la capilla octogonal, se reviste con un envoltorio neogótico que uniforma el conjunto tal como lo conocemos hoy en día. El resultado final es una estructura confusa en su organización, que no permite reconocer los diferentes elementos históricos con claridad haciendo desaparecer el más importante, la antigua capilla del Nacimiento y desfigurando la imagen del patio original de la casa.

Según palabras del concejal Sergi Campillo, por eso, era necesaria una rehabilitación de la parte visitable de la misma. La figura de San Vicente Ferrer es una de las más importantes para el pueblo Valenciano, por su trascendencia religiosa pero también histórica, y por eso y en vistas a la celebración del 600 cumpleaños de su muerte queremos avanzar en la redacción del proyecto de rehabilitación, para posteriormente poder abordar efectivamente la rehabilitación y la dignificación del espacio, para convertirlo también en un centro de visitas e interpretación de la vida del santo valenciano.

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Herederos de un gran legado

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NACHO GRANDE DIRECTOR DE CÁRITAS Lunes, 26 abril 2021,

Hce dos semanas celebrábamos la festividad de San Vicente Ferrer. Tuve la suerte de entrar en contacto con el mundo Vicentino, desconocido para mí, a raíz de mi nombramiento como mantenedor de la Honorable Clavariesa de las fiestas Vicentinas del año 2017, Doña Carmela Morell. Años más tarde, participé en la apertura del curso Vicentino en el Altar de El Tossal, mismo año en el que mi querido Altar Playa, de la Parroquia San Vicente Ferrer de Valencia, me nombró su Clavario Mayor, representación que hoy ejerzo con mucho orgullo. En estos años he descubierto a personas que trabajan ya no solamente para mantener vivas estas celebraciones, sino para dar a conocer el mensaje de San Vicente, cuyo eco pervive en el sentimiento popular valenciano.

Los valencianos, como herederos directos de San Vicente tenemos una responsabilidad especial en el cuidado de su legado. Con los años, las fiestas Vicentinas han mantenido viva la llama de su herencia. Y no solamente eso, sino que en medio de momentos sociales y económicos complejos, nos ayudan a recordar quienes somos y poner el acento en lo que importa. Así nos lo recuerda la actual Honorable Clavariesa de las fiestas Vicentinas, Doña Inmaculada Atienza, que, aprovecha cualquier ocasión, para desde la Fe arraigada, mandar mensajes de Esperanza y Caridad al mundo Vicentino. Sirva de muestra este pequeño texto extraído de una de sus recientes intervenciones:

«Sabemos que no podemos celebrar esta parte festiva, pero nuestra actividad no debe cesar, y no os engañéis, no me refiero a inventarnos cosas, me refiero a estar en nuestro sitio, colocarnos en el sitio y la disposición en la que San Vicente nos quiere. San Vicente nos llama donde haya dolor, donde haya necesidad donde haya exclusión e incomprensión, porque ahí está la fiesta del cielo. Nos llama a apoyar a nuestras parroquias, a ponernos en servicio absoluto y a colaborar en nuestras entidades hermanas: las Caritas parroquiales».

Y eso es lo que, en estos momentos, muchas personas están haciendo, siendo conscientes de que la actuación práctica, la asistencia, el dar, resulta insuficiente si en ella no se puede percibir, como hizo nuestro Santo, el amor por la persona. La íntima participación personal en las necesidades y sufrimientos del otro se convierte así en un darse a uno mismo: «para que el don no humille al otro, no solamente debo darle algo mío, sino a mí mismo; he de ser parte del don».

Por lo tanto, convirtamos nuestras vidas en ejemplos vivos del ejercicio del Amor, y actualicemos, con nuestros actos, el mensaje de San Vicente. Y nunca nos olvidemos que Amar es servir y servir acrecienta el Amor.

Las provincias

La pandemia no doblegó el fervor vicentino, ni la misa solemne ni el ‘sermó’

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Los actos por el patrón se celebran en el interior de la Seo y de los templos, y sin los clásicos ‘milacres’

Daniel Doménech, en la representación del sermón de S. Vicente. V.GUTIERREZ

B.N. | 15.04.2021

La misa de pontifical en la Catedral de Valencia y los distintos oficios llevados a cabo en el interior de las parroquias fueron los únicos actos que este año se han celebrado en honor a san Vicente Ferrer en el ‘cap i casal’ y en las localidades, donde existe una gran devoción por el ‘Pare Vicent’, debido a la pandemia. Pero el coronavirus no doblegó la devoción.


Como ya es tradición, durante la homilía predicó un fraile dominico, en esta ocasión José Antonio Heredia. De esta manera se recuerdan los sermones que realizaba en el siglo XIV san Vicente desde el púlpito que aún hoy se conserva en la Catedral.
En su sermón, el fraile dominico se refirió a temas tan actuales como la pandemia, el aborto o la eutanasia. “Hoy nos toca vivir una de las páginas más difíciles y delicadas de la historia reciente”, aseguró.


Al término de la misa, tras impartir el cardenal arzobispo, Antonio Cañizares, la bendición, y al no poderse realizar la tradicional procesión y posterior ofrenda al patrón por las calles de Valencia, se realizó una procesión claustral. Posteriormente, las asociaciones vicentinas, así como los representantes de los distintos altares depositaron flores ante la imagen del santo.

Estreno del himno al ‘Pare Vicent’
Durante la procesión claustral, la Coral Catedralicia estrenó un himno titulado ‘Al Pare Sant Vicent’ que fue compuesto por el maestro Salvador Chuliá Hernández y el filólogo Voro López Verdejo, con motivo del VI centenario de la muerte de san Vicente Ferrer pero no pudo ser estrenado el pasado año por la pandemia.


También se interpretó el himno oficial a S.Vicente de Miguel Asíns Arbó con letra de Josep Maria Bayarri. Esta pieza ganó el concurso con motivo del quinto centenario de su canonización.

Como el ‘Pare Vicent’
Daniel Doménech, del altar del Tossal, y a petición del cardenal Cañizares “que quería en este día pequeño recuerdo de lo que son los ‘milacres’ vicentinos, al haberse suspendido las escenificaciones”, subió al púlpito para hacer una pequeña representación del fragmento final de un ‘milacre’ inédito ‘Gotes de llum’ obra de Empar Cabrera. A su término, y ante una gran ovación, el Arzobispo saludó a Daniel, agradeciéndole su representación “porque ha sido un digno representante de san Vicente Ferrer y le he dicho que sea como san Vicente, un gran predicador del evangelio. Vixca sant Vicent Ferrer!”.

Lo que nos enseña hoy S. Vicente Ferrer, también ante la eutanasia: “La mort no és la solució”

El fraile dominico José Antonio Heredia. V.G.

Durante su predicación, el fraile dominico José Antonio Heredia resaltó que san Vicente Ferrer “nos ensenya i recorda en primer lloc, que no som els amos dels bens d’este món. És dir, que ningú pot apropiar-se de lo que Deu ha creat per a tots. No som amos, sino administradors dels bens, que pertenéixen a tots. I a un administrador, lo que se li demana és que siga fidel. ¿Cóm és la nostra fidelitat? Entre nosatros hi han pobres, desocupats, marginats, sense casa, sense família, i ells són denominats per Jesús: benaventurats, amats de Deu. Nosatros diem que amem a Deu, pero no amem als qui ell ama”.


De igual manera, hizo hincapíe en “que no som els creadors d’este món, ni de nosatros mateixos, som criatures, necessitats els uns dels atres i que saben donar gràcies a Deu i als demés per haver segut cridats a la vida i en la llei de Deu trobem la seua voluntat d’amar i respectar la vida. Quin patiment el de les mares! que consideren l’abort com a única eixida. Quin patiment el dels fills! que quan naixen es troben en famílies desestructurades o que no tenen lo necessari per a subsistir. Quin patiment el de tants! que no consideren el matrimoni com una institució volguda per Deu com a signe eficaç del Seu amor cap a nosatros i mes concretament de l’amor de Jesucrist a l’Iglésia”.


También quiso resaltar que el patrón regional “nos ensenya, que la mort no és la solució per al qui patix el dolor o la malaltia o perque ya no té ganes ni força per a viure, siga per la raó que siga. No se tracta d’acceptar el dolor i el sofriment sense més. Al contrari, la dignitat humana no s’agota, per ningun motiu, i esta dignitat està demanant, acollida, acompanyament i atenció, perque la persona és lloc sagrat davant el qual nos devem descalçar i del que Deu dispon en la seua providència amorosa”.
Y por último, el santo valencio nos enseña que “el pecat, encara que present, no té l’última paraula i que no nos perteneix el dret a determinar lo que és bo i lo que és roïn. Podem elegir, pero no determinar, lo que està be o lo que està malament. La nostra llibertat no és infinita sino llimitada i finita. El primer pecat i tot pecat, consistix en no acceptar esta condició de ser criatura. La nuditat originària, de la que nos parla el Génesis i en la que quedaren els nostres pares, és una bona manera d’expressar esta situació de pèrdua de l’inocència originària i que supondrà establir un equilibri entre llibertat, responsabilitat i llimitació, en la busca de la voluntat de Deu, i aixina restablir, no per la nostra força sino per la seua gràcia, l’orde original en una humanitat nova. Humanitat nova, que trovem en l’humanitat divina de Jesucrist mort i resucitat, feta possible pel sí de Maria, verdadera artífex d’eixa nova humanitat a la que estem destinats per l’amor. Nos ensenya per últim, que la dignitat humana no coneix races ni fronteres ni colors ni llengües”.

Fuente: Paraula

José Antonio Heredia en la fiesta de san Vicente Ferrer: «La muerte no es solución para el que sufre el dolor o la enfermedad»

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El profesor de la Facultad de Teología José Antonio Heredia, fraile de la Orden de Predicadores, fue el encargado de predicar en la solemne misa de pontifical en honor a san Vicente Ferrer, patrón regional de la Comunitat Valenciana. La homilía del padre dominico entronca con la tradición basada en las predicaciones que en el siglo XIV hizo San Vicente, perteneciente a la misma orden, desde un púlpito que se conserva hoy en el propio templo.

El profesor Heredia se refirió a la pandemia, de la que señaló que «hoy nos toca vivir una de las páginas más difíciles y delicadas de la historia reciente», y animó a preguntarse «¿qué nos pide San Vicente en estos momentos y qué nos enseña?».

Resaltó que, en primer lugar, san Vicente Ferrer «nos invita a que no tengamos miedo porque el miedo, en el fondo, indica que no confiamos en Dios todopoderoso y misericordioso. Es el momento de confiar en Él, de abrirnos a Él sin temor».

También «nos enseña que no somos los amos de los bienes de este mundo que Dios ha creado para todos, sino administradores de los bienes que pertenecen a todos» y, para ello, «nos pide que seamos fieles a la voluntad de Dios porque hay pobres, parados, marginados, sin casa ni familia, y ellos son los llamados por Jesús bienaventurados, amados de Dios. Nosotros decimos que amamos a Dios pero no amamos a los que él ama».

Heredia hizo especial hincapié en la enseñanza del patrón regional para «amar y respetar la vida, como es voluntad de Dios». A este respecto señaló: «¡Cuánto sufrimiento el de las madres que consideran el aborto la única salida! ¡Cuánto sufrimiento el de los hijos, que cuando nacen se encuentran en familias desestructuradas o que no tienen lo necesario para subsistir! ¡Cuánto sufrimiento el de tantos que no consideren el matrimonio como una institución querida por Dios como signo eficaz de su amor hacia nosotros y más concretamente, del amor de Jesucristo a la Iglesia!».

Además, san Vicente Ferrer «nos enseña que la muerte no es solución para el que sufre el dolor o la enfermedad, o porque ya no tiene ni ganas ni fuerzas para vivir, sea por la razón que sea. No se trata de aceptar el dolor y el sufrimiento sin más. Al contrario, la dignidad humana no se agota, por ningún motivo, y esta dignidad está pidiendo acogida, acompañamiento y atención, porque la persona es lugar sagrado ante el cual nos debemos descalzar y del que Dios dispone en su providencia amorosa».

Por último, San Vicente Ferrer nos enseña que «la dignidad humana no conoce razas ni fronteras , ni colores, ni lenguas y que cuando es necesario marcharse a otros países para conseguir una vida digna es por necesidad y no para caer en nuevas esclavitudes e incluso la muerte».

En definitiva, concluyó el fraile dominico, «San Vicente hoy nos invita a volver a Dios fuente y origen de todo bien y para eso es muy importante la oración. ¡Volvamos a la oración, a nuestras raíces cristianas y con su intercesión continuemos trabajando para un mundo nuevo más justo, humano, fraterno y solidario, sintámonos también predicadores de la Buena nueva del amor misericordioso de Dios que es para todos».

La solemne misa en la festividad de san Vicente Ferrer fue presidida, en la Catedral de Valencia, por el cardenal arzobispo Antonio Cañizares. Durante la celebración subió un niño al púlpito para declamar un fragmento del último sermón del patrón, como «gesto» del Cardenal ante la suspensión de las escenificaciones de los «miracles» por la pandemia.

Al término de la misa, tras impartir el Arzobispo la bendición, y al no poderse realizar la tradicional ofrenda floral al patrón por las calles de Valencia, se llevó una gran cesta de flores representando a todas las asociaciones vicentinas de Valencia, ante la imagen procesional del patrón situada durante la misa en lugar preferente. Tras ello, cada uno de los altares vicentinos hizo su particular ofrenda de flores.

(Información: AVAN – Fac. Teología)

El Ayuntamiento de València y la Junta Central Vicentina suspenden las celebraciones de San Vicente Ferrer

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Por Javier Furió -17 de marzo de 2020820

Las celebraciones por la festividad de San Vicente Ferrer el próximo mes de abril han quedado suspendidas en sus fechas habituales, según ha anunciado este martes el concejal de Cultura Festiva del Ayuntamiento de València, Carlos Galiana. De esta forma, sigue los pasos de las Fallas y la Semana Santa Marinera, cuyas celebraciones también se han visto afectadas por la situación sanitaria vigente a causa de la expansión del virus COVID-19.

Galiana ha explicado que “una vez aplazadas las Fallas y suspendida la Semana Santa Marinera, como ya avanzamos la semana pasada que habría que analizar una por una cada una de las celebraciones que se acercan en el calendario festivo de nuestra ciudad para comprobar su viabilidad y, en este caso, ante la imposibilidad de organizar las celebraciones habituales ni de ensayar los milagros, y por la proximidad en el tiempo, no queda otra opción que la suspensión de las celebraciones”.

Fuente: hortanoticias.com

Llenan el centro de Valencia de ramos blancos para conmemorar la festividad de san Vicente Ferrer

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Están ubicados en los lugares donde habrían colocado los altares del Santo a modo de homenaje

M. GUADALAJARADomingo, 11 abril 2021, 14:353

«En este lugar venera a San Vicente Ferrer su Asociación», así se puede leer en los cartes colocados en un centro decorado con un ramo de flores para conmemorar la festividad del patrón de la ciudad de Valencia.

Estos recordatorios a modo de homenaje se han situado en los lugares en los que las más de una decena de asociaciones que pertenecen a la Junta Central Vicentina habrían colocado los altares y donde se habrían representado los milagros de San Vicente; que este año las medidas contra el coronavirus impiden celebrar.

Fuente: Las Provincias

Así celebra hoy Valencia a su patrón regional, San Vicente Ferrer

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Con misa solemne en la Catedral y procesión claustral pero sin escenificación de “miracles”, aunque se anima a engalanar balcones.

El cardenal arzobispo de Valencia, Antonio Cañizares, preside hoy a partir de las 10 de la mañana la solemne misa de pontifical con motivo de la fiesta de San Vicente Ferrer, patrón de la Comunitat Valenciana, que tendrá lugar en la Catedral, con presencia de fieles, cumpliendo las medidas frente a la pandemia, y retransmitida en directo a través del canal Youtube de la Seo.

Una vez finalice la misa tendrá lugar una procesión claustral, por el interior de la Catedral, con la imagen plateada del santo dominico, que podrá ser seguida, igualmente, por el canal de YouTube, han indicado desde el Cabildo Catedralicio.

Durante la homilía predicará el fraile dominico José Antonio Heredia para seguir la tradición basada en las predicaciones que en el siglo XIV hizo San Vicente, perteneciente a la misma orden, desde un púlpito de la propia Seo que se conserva junto al altar mayor.

Este año, debido a la pandemia y las medidas sanitarias establecidas, se han suspendido todos los actos externos y que impliquen aglomeraciones, tales como la tradicional procesión general vespertina con la imagen de San Vicente Ferrer o la representación de los “Miracles” por los niños de los altares vicentinos y el concurso de “Miracles”.

Sin embargo, desde la Junta Central Vicentina han animado a todos los vicentinos a “engalanar sus balcones y montar altares en sus hogares para celebrar la fiesta y que el santo valenciano esté muy presente en las casas y se le pida la intercesión para este momento de pandemia”. Todas las fotografías que reciban, así como vídeos de los niños de los altares declamando un poema dedicado al santo, se publicarán en la página web de la entidad https://www.juntacentralvicentina.org/.

Los distintos altares vicentinos han programado para hoy distintas celebraciones litúrgicas en el interior de las parroquias a las que pertenecen, siguiendo las medidas de seguridad vigentes.

La Junta Central Vicentina participará el día de la fiesta, el 12 de abril, en la misa solemne y en la procesión claustral en la Catedral, donde la Honorable Clavariesa Inmaculada Atienza realizará una ofrenda floral ante la imagen de San Vicente Ferrer acompañada por todos los Clavarios Mayores de los altares. También están previstas para hoy ofrendas florales ante las imágenes del santo que hay en la ciudad, como la de plaza Tetuán o puente del Real.

En localidades como Teulada o Llíria se han suspendido las fiestas pero se mantendrán algunos actos religiosos.

Fuente: COPE

La Casa Natalicia de San Vicente Ferrer reabrirá en mayo

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Ultiman los trabajos de restauración de la estructura y de conservación arquitectónica, históricas y de imagen, que concluirán en los próximos días

La Casa Natalicia de San Vicente Ferrer reabrirá al público el próximo mes de mayo. Los trabajos de rehabilitación están a punto de finalizar tras cerca de un año de obras para la conservación y la mejora de la estructura del edificio.

La restauración de la casa en la que nació el patrón regional de la Comunitat Valenciana, la realiza el Ayuntamiento de Valencia, para dar solución a los problemas constructivos tanto estructurales como de impermeabilidad y mejorar las características arquitectónicas, históricas y de imagen del edificio; y que en unos días termirán, según ha asegurado la concejala de Gestión de Recursos del Ayuntamiento de València, Luisa Notario.

Notario ha explicado que este proyecto es fruto de las necesidades y la evaluación de trabajos de conservación del edificio, entre las calles del Mar y del Pouet de Sant Vicent, a partir de la solicitud realizada por su superior, José Manuel Alcàsser.

Las obras han contado con un presupuesto total de 410.488 euros, con una aportación incluida hasta los 75.000 euros del Ministerio de Hacienda, a través del Plan de Inversiones Financieramente Sostenibles. Su ejecución ha permitido la visualización de zonas anteriormente ocultas que presentaban importantes patologías sobre las que se ha decidido actuar a través de un modificado del contrato.

Así, se han detectado en la cubierta graves problemas de su estructura por pudrición como por ataque de xilófagos, por lo que ha sido necesario sustituir algunos materiales. Como por ejemplo en el caso del estado del listonado de la cubierta en la calle del Mar, ha sido necesaria su sustitución completa.

En cuanto a problemas de humedad por capilaridad, especialmente en las zonas del semisótano, se ha optado por realizar perforaciones de drenaje hasta la cara inferior de la solera, de forma que, en caso de inundación, puedan evacuar al pozo y no afecten al pavimento. Además, se ha instalado un sistema de control de humedades y se ha mejorado la ventilación del espacio.

Los trabajos sobre la bóveda neogótica, del siglo XVII, han permitido el estudio detallado del estado. Su revestimiento dorado, de oro de 23 quilates, se encontraba en un aceptable estado de conservación en algunos de sus tramos y tan sólo ha precisado de su limpieza, y de reparaciones puntuales. La intervención se ha completado con una instalación contraincendios.

Tesoros ocultos

La rehabilitación ha permitido sacar a la luz elementos arquitectónicos desconocidos, según ha indicado el religioso dominico José Manuel Alcácer, superior de la casa natalicia.

Así, «en la cripta donde está el brocal del pozo original, han aparecido pilares, muy antiguos que no sabíamos qué función tenían y en una zona abovedada contigua se han encontrado unas oquedades en las que había unos ladrillos antiquísimos», ha añadido.

En uno de estos azulejos aparece una imagen que se asemeja a un birrete del gremio de boneteros, primer propietario de la casa. «Hubo dos reformas en el edificio, una en el siglo XVII y otra en el XVIII y esto ha hecho que no se sepa de cuándo es un pilar o qué sostiene», ha explicado Alcácer. Estos hallazgos imprevistos ralentizaron las obras.

Junto con las reformas del edificio, se ha llevado a cabo la restauración de las imágenes y obras de arte que allí había, como el retablo y un cuadro de Vicente López que, al igual que el retablo del altar mayor de la iglesia y el resto de elementos de madera, han recibido un tratamiento antitermitas y anticarcoma.

El Centro Vicentino

La casa ha pasado por diversos propietarios, perteneció al Hospital de Menaguerra, más tarde, al cercano Convento de Predicadores, quien lo vendió al Gremio de Boneteros que levantó a principios del siglo XVI una capilla u oratorio en honor a San Vicente, ya que este era su santo patrón.

En el año 1573 pasa a ser propiedad de la ciudad de Valencia y en 1915 el Ayuntamiento cede la capellanía a la Orden de los Dominicos de la provincia de Aragón y desde 1982 la casa es utilizada además de como iglesia, como casa de formación y estudios de vida dominicana.

Con todas estas intervenciones se pretende que la casa natalicia se convierta en un centro de devoción vicentina y de difusión de la cultura valenciana vinculada a San Vicente Ferrer.

(Fuente: Diario las provincias )

2º Domingo de Pascua o de la Misericordia

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La fe en Cristo resucitado, provoca la comunión en una misma fe y el fruto de esta fe en la resurrección, es la vuelta a la armonía original. La primera lectura de Hechos de los apóstoles 4,32-35 nos muestra que, si bien el pecado rompió la comunión con Dios, entre los hombres y de los hombres con la naturaleza, una vez restaurada la situación del hombre, se hace posible la comunión y la solidaridad entre todos. La expresión utilizada por Lucas para designar esto es: «Koinonia», y abarca todos los aspectos: comunión con Dios, con el Espíritu, con el Evangelio, con el Cuerpo de Cristo, con los hermanos y todo esto se manifiesta visiblemente en el compartir los bienes materiales. Los creyentes, cuando viven y experimentan esta comunión de fe, dan testimonio convincente del Cristo resucitado y liberador en todos los ámbitos de la vida humana y en todas sus vertientes.

La segunda lectura es de la primera carta de Juan 5,1-6, nos muestra que se vive la experiencia de fraternidad, cuando se vive la experiencia de filiación. Si todos hemos sido regenerados por Cristo y por él nos convertimos en hijos verdaderos, aunque adoptivos, de Dios, el amor mutuo es o ha de ser algo normal y espontáneo. El amor de Dios y de Jesús, manifestado de modo singular en su muerte, es el que hace posible el amor entre nosotros. El discípulo de Jesus vive en la seguridad de que el amor del Padre es el que nos posibilita amar como Cristo nos ha amado; hasta dar la vida y esta forma de amar hasta el don de la propia vida, es la característica del creyente en Jesús y el fruto del acontecimiento pascual. La fe es por tanto aceptar a Jesús como Hijo de Dios y como enviado singular en favor de los hombres, que nos muestra lo que somos, el porqué de la vida y sufrimientos y el destino eterno al que Dios nos llama.

El Evangelio, es de Jn 20,19-31 y nos muestra dos episodios, próximos y relacionados con un mismo tema: el de la fe y en ambos se pone de manifiesto el estado de los apóstoles tras la muerte de Jesus, ya que antes de la resurrección y de la donación del Espíritu, no estaban capacitados para comprender este acontecimiento. Ente la muerte de Jesús y la plena convicción de los apóstoles de que estaba vivo, pasó un tiempo probablemente largo. Es el tiempo de las apariciones, el tiempo de la presencia viva de Cristo entre los suyos. El que vivió realmente en esta historia nuestra, y murió en un aparente fracaso, ahora está vivo, ha vencido a la muerte. El crucificado y el resucitado es el mismo, pero en una situación totalmente nueva, desbordando los linderos de la historia y dirigiendo la historia como Señor.

Tomas, que no ha creído el testimonio de los hermanos, necesita palpar las señales de muerte, para entrar en la realidad de la vida, Tomas nos indica así, que la encarnación, lejos de ser un obstáculo, nos muestra el camino para el encuentro de fe, pues a partir de la experiencia humana de Jesús, es como nos encontramos con su verdadera identidad. Por eso, son declarados dichosos, felices los que son capaces de superar el escándalo o la precariedad de los motivos de credibilidad, que son el Jesús real y humano y se abren a la acción y presencia del resucitado. Esta dinámica producirá siempre dificultades, porque los motivos de credibilidad son pálidos ante la realidad a la que quieren concluir, pero paradójicamente, el acto de fe de Tomás, será el más perfecto de todo el Evangelio: «Señor mío y Dios mío». En cierto modo, es la cima de todo el relato joánico, que busca este acto de fe en la presencia de Dios en la humanidad y así podemos afirmar que: la palabra se ha hecho historia en Jesús.

Domingo de resurrección

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Hermanas y hermanos: ¡Cristo ha resucitado!

La primera lectura de este domingo, es de los Hechos de los Apóstoles 10, 34ª.37-43. Corresponde al encuentro de Pedro con el Centurión romano y pagano Cornelio de Cesarea. Es el primer anuncio del Evangelio a los paganos y primicia de una fecunda evangelización en el futuro, pues Jesús ha derribado todas las fronteras con su muerte y resurrección, pero no fue fácil. El Evangelio comenzaba una nueva aventura: llegar a todo el mundo y es que en la muerte y en la resurrección de Jesús, Dios ha dicho su última palabra en favor de los hombres.

Jesus, resucitado del que los apóstoles son testigos fieles y seguros, pues recibieron una experiencia interior personal y comunitaria, acompañada de una luz reveladora infalible, que les llevó a la convicción de que Jesús estaba vivo, anuncian esta gran verdad y desde entonces nuestra fe en Jesús pasa por el testimonio apostólico y nuestra fe es apostólica. Es una fe cierta y segura, aunque durante nuestra peregrinación en este mundo sigue siendo claroscura, pero siempre con la certeza de que estamos ante la maravilla de las maravillas de Dios y convencidos de que es posible la fraternidad entre todos los pueblos a través de Cristo resucitado y del Espíritu.

La segunda lectura es de Colosenses 3,1-4. Nos recuerda que por el bautismo nos hemos identificado con el Cristo Glorioso, en consecuencia, hemos de dirigir la mirada hacia donde está Cristo, que es la meta hacia la que nos dirigimos, la cual, no solo da sentido, sino que desvela el misterio del sufrimiento y de la muerte. El tiempo de espera es tiempo de lucha y dificultades; es el tiempo de la Iglesia, el tiempo del Cristo glorioso escondido, pero también de la certeza en su manifestación plena, para estar plenamente con él, una vez resucitados.

El Evangelio es de Jn 20,1-9. En él se nos recuerdan dos realidades complementarias: el sepulcro vacío y las apariciones. Solo el sepulcro vacío no podía garantizar la seguridad de nuestro destino hacia la vida. Esa es la manera de explicar que estamos ante un hecho singular y único. Los especialistas dirán que estamos ante un acontecimiento, trascendente, metahístórico y escatológico. La manera de decir esto para un semita es afirmar, que el sepulcro está vacío. Todo el conjunto de la narración con sus detalles, como el sudario, subraya el realismo de la resurrección, pero la fuerza de convicción está en la revelación de Dios y esta convicción, se apoya en la Escritura: «…Es necesario que se cumpla todo lo que está escrito en la ley de Moisés, en los Profetas y en los Salmos acerca de mi» (Lc 24, 44-45). Las Escrituras, son la expresión literaria del proyecto de Dios que se cumple a pesar de todas las resistencias. Y lo ha cumplido devolviendo la vida a su Hijo hecho hombre y en comunión con él a todos los hombres. Jesus resucitado nos muestra la solución al enigma de la muerte y es a través de los signos y de la Escritura (especialmente la Eucaristía) como nos encontramos con el Señor resucitado.

Jueves Santo

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La última cena fue una cena pascual

La última cena de Jesús con los discípulos supone todo el ceremonial de la cena pascual judía, que a su vez supera y llena de un nuevo contenido. En el relato de Mc 14,18-21.22 (cfr Mt 26,21-25.26), se indica que Jesús partió el pan en el transcurso de la comida. La cena pascual era la única comida familiar del año en la que precedía un plato (Mc 14,20) a la fracción del pan. Jesús y sus discípulos bebieron vino en la última cena (Mc 14,23.25 par) lo cual era propio de algunas celebraciones solemnes como la fiesta de Pascua.

Gestos de Jesús en esa noche

  • La comunidad Pascual. Jesús se reúne con los apóstoles formando una comunidad o grupo pascual. Este gesto ilumina la celebración-memorial que durante los siglos sigue realizando la Iglesia cuando celebra el sacramento pascual en cualquier tiempo o lugar.
  • Lavatorio de los pies (Jn 13) Es más que un gesto de humildad y servicio. Es un signo que anticipa de alguna manera el acontecimiento de la cruz como expresión del don de la vida de Jesús por la humanidad. Por la reacción de Pedro, expresada en las palabras tú no me lavarás los pies jamás, nos percatamos de la novedad del gesto, de lo incomprensible del mismo para Pedro. Incluso en cierto sentido le resultaba desconcertante y escandaloso. Todo esto nos permite alcanzar su sentido: estar siempre dispuestos al don de la vida por los demás.
  • Institución de la Eucaristía. Jesús toma un pan en sus manos y realiza un gesto inesperado y sorprendente para los discípulos. Eso que tiene en las manos, será él mismo en cuanto que se entrega a la muerte por la humanidad. Y lo mismo hace con la copa. Este gesto desborda el ceremonial judío en cuanto al sentido del pan y de la copa. Es el gesto más importante de los realizados por Jesús en esta noche. Con él establece el marco que ha de llenarse con el acontecimiento de la Cruz y de la Resurrección.
  • Jesús decide no comer ni beber aquella noche. Estamos tan acostumbrados a pensar que Jesús comió y bebió, que también nos sorprende a nosotros, como también sorprendió a los apóstoles. Esta decisión está relacionada íntimamente con la misión de Jesús. Israel corre el peligro de cerrarse a la revelación de Dios en Jesús y de rechazar a su Mesías verdadero y, con ello, anular el sentido histórico de su misión. Pronto, Dios va a intervenir definitivamente en la historia, luego es necesario abrirse a su oferta. Este es el sentido auténtico del ayuno pascual de Jesús.

Palabras de Jesús en la última cena

En toda celebración pascual hay una hagadá (homilía-explicación) en la que se recordaban los motivos por los que se celebraban la fiesta y se instruía a todos. Jesús también realizó su propia hagadá pascual. El punto de referencia es Jn 13-17. En el las palabras de Jesús tratan de descubrir el sentido de todo lo que sucedió en el Cenáculo y los acontecimientos posteriores.

  • Revelación del Padre (Jn 14, 1-14 y 21-24): «El que me ve a mi ve al Padre…» En el clima de la última cena, Jesús quiso revelarnos definitivamente al Padre que nos ama y que ama a todos los hombres, porque por ellos envió a su propio Hijo.
  • Revelación del Espíritu Santo (Jn 14, 16-17; 14,26; 15,26-27; 16,7-11; 16,12-15. El Paracletós-Espíritu Santo será enviado, como un don por el Padre a petición y ruegos de Jesús. Estará con la comunidad de los discípulos para garantizar la comunión y habitar en cada uno de sus miembros. Vendrá a enseñar, es decir, a interiorizar las palabras de Jesús. Será también testigo y acompañará el testimonio de los discípulos hasta el martirio, si fuera necesario.
  • Revelación de la realidad de la Iglesia. Fundamentalmente Jesus nos revela tres aspectos:
    • La Iglesia en sí misma. Es como una cea (Jesús) y sus sarmientos (discípulos) : una realidad viva de la que Él es el centro vitalizador y de cohesión. En este marco se encuadra el mandamiento del amor fraterno. EL pensamiento central es que este amor es causa de la unidad, signo ante el mundo y empuje a dar la vida por el otro si fuera necesario.
    • La Iglesia frente al mundo. Correrá la misma suerte que la que recorrió él. Será perseguida hasta el martirio. Para cumplir esta misión recibe el don del Espíritu.
    • La Iglesia es una comunidad viva unida y enviada en misión. Es necesario permanecer unidos en la revelación del Nombre del Padre, en la participación de la Gloria y en la escucha de la Palabra, traducida en el amor fraterno, para que el mundo crea y conozca que Jesús es el verdadero enviado del Padre y el único Salvador de la humanidad.

Domingo de Ramos, Ciclo B

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En el segundo Isaías, encontramos cuatro fragmentos de especial belleza literaria y profundidad teológica: los «cánticos del siervo de Dios». La Primera lectura de este domingo es de Is 50,4-7. La fuerte personalidad del siervo realiza diversas tareas en el cumplimiento de su misión, pero la respuesta es la oposición, el enfrentamiento, el desprecio. Es una de las paradojas de la historia de la salvación. Recordemos a Moisés conduciendo al pueblo por el desierto hacia la libertad, pero sobre todo, lo vemos en Jesús, que no opuso resistencia a la voluntad del Padre ni se sustrajo a la maldad de los hombres, seguro – hasta la hora suprema del abandono en la cruz- de que el designio de Dios es don de salvación que se ofrece a todos. Las palabras del profeta-poeta, llamado segundo Isaías, tienen mucho que decirnos hoy a todos nosotros, inmersos en múltiples perplejidades, desconciertos, contradicciones e incomprensibles persecuciones en todos los ámbitos.

La segunda lectura es de Filipenses 2,6-11. Es un himno que Pablo ha tomado de la liturgia cristiana primitiva, con algunas adicciones que introdujo él. Pablo, recurre a este himno para reorientar la vida de la comunidad. Puede entenderse a partir de la expresión “alarde” (No hizo alarde de su categoría de Dios)

Se sobreentiende el parangón con Adán, quien no siendo de tal condición, quiso robarla. Pablo propone a la comunidad de Filipos el ejemplo del nuevo Adán, Cristo. Este aceptó reparar, mediante la humildad y la obediencia hasta la muerte más ignominiosa, la soberbia desobediencia del primer Adán, que precipitó a todo el género humano en el pecado y la muerte. En Cambió, Cristo se vació de sí mismo y tomó la condición de esclavo, que es la nuestra. A dicho anonadamiento, responde la acción de Dios que lo ha exaltado hasta el extremo, de modo que ahora, todo el universo, está llamado a proclamar que Jesucristo es el nombre más alto en el cielo y en la tierra, porque es el nombre del Kyrios, Señor, es decir, Dios, y esta confesión es para gloria del Padre.

El Evangelio es de Marcos 1,14-15,47 y recoge la narración de la pasión, en la que encuentra respuesta la pregunta fundamental ¿Quién es Jesús? Es en la pasión donde se revela el misterio: Jesús es verdadero hombre y verdadero Dios. La afirmación del centurión -un pagano- que lo ve morir «de aquella manera» (15, 39) indica el camino de la incredulidad a la confesión de fe, que cada uno de nosotros está llamado a recorrer contemplando al Crucificado y no pasar como la muchedumbre del «Hosanna» al «crucifícalo». Nos debemos preguntar, si estamos dispuestos a afrontar con nuestro Maestro y Señor, el camino del amor. Una senda que se manifiesta en su aparente debilidad e inutilidad en el abandono incondicionado a la voluntad del Padre. Pero si aquellos discípulos que, pese a haber estado y convivido con él no lo han comprendido y lo han abandonado y traicionado, nosotros ¿podremos ser fieles?

Es necesario huir y vencer todas las tentaciones de creer que la liberación y la felicidad del hombre se consiguen con la violencia. Pero también es una advertencia a quienes huyen de todo compromiso. Sólo a los pies de la cruz, podremos vivir en la fe del que es Dios y hombre verdadero. Un Dios que muere por amor. Solo así podremos vivir en la novedad que supuso aquel gesto y que puede regenerar nuestra vida, dando lugar a la emergencia del Reino de Dios que está en medio de nosotros.    

5º Domingo de Cuaresma, Ciclo B

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El profeta Jeremías en la primera lectura (Jer 31,31-34) anuncia la nueva Alianza, que Dios quiere establecer con Israel. La nueva Alianza reemplaza a la antigua, porque había sido rota y porque Israel no la aceptó. Pero Dios sigue adelante con su plan de salvación, aunque con otra manera de llegar al corazón y conducirnos a la verdad y a la salvación. Implantando su voluntad en el mismo corazón. Este nuevo pacto ya no está formulado en normas impuestas desde fuera, sino basado en una unión íntima -esponsal- entre Dios y su pueblo. Esa es la característica de los tiempos nuevos, que llegan a su plenitud con Cristo, que declara realizada esta Alianza en la última cena y su pleno cumplimiento, cuando al expirar en la cruz entregue el Espíritu, que es principio de la nueva ley en el interior del creyente.

La segunda lectura de Hebreos 5,7-9, nos lleva a un momento de la vida de Jesús desconcertante y admirable a la vez: la oración en el huerto de los olivos. Allí Jesús sintió la profunda realidad humana de su encarnación real, autentica, con todas las consecuencias (menos la del pecado) pues el pecado no solo repugna a la persona divina de Jesús, sino que Jesús es el modelo humano ejemplar, y el pecado no es humano, ya que deshumaniza al hombre. El Sufrimiento de Jesus fue por tanto un sufrimiento fecundo, eso es lo que se desprende de la expresión: «a pesar de ser hijo, aprendió sufriendo a obedecer». Su padecer fue un padecer amoroso propio de un corazón nuevo, obediente y filial, como prometió Dios al profeta Jeremías. Si bien el pecado nos destruye y deshumaniza, el sufrimiento aceptado libre y generosamente nos curte y nos hace crecer.

El Evangelio es de Jn 12,20-23, se le conoce como el Getsemaní joaneo. En Juan se habla del prendimiento, pero no de la oración de Jesús ni del diálogo con los discípulos dormidos, que abandonaron al maestro en el momento culminante de su vida. Todo ello, acompañado de rasgos muy distintivos y singulares, de modo que, la muerte es fuente de vida, el grano de trigo que muere da mucho fruto y nadie vive verdaderamente si no acepta penetrar en este misterio del grano que muere, misterio vivido por él, antes que nadie.

«He venido para esta hora». Desde las bodas de Caná en donde Jesus responde a su madre: «mujer aun no ha llegado mi hora», todo apunta hacia un momento culminante en el que Dios se revelará plenamente en Jesús su Hijo y realizará su proyecto definitivo. Esa hora es el Exodo de Jesus a su Padre. Esto es, la muerte-glorificación, expresión suprema del amor del Padre y del poder salvador de Dios.   Jesús, se siente conmovido con la perspectiva de lo que le espera, pero el centro de su ser permanece estable en su adhesión incondicional a la voluntad del Padre, que el vino a cumplir. Esta obediencia filial glorifica al Padre y realiza la salvación del mundo. Es la entrega total de si mismo, es la que le convierte en juez misericordioso y la que expulsa al príncipe de este mundo, que divide, miente y engaña, para así, inaugurar el Reino de Dios. Nos encontramos ante la hora decisiva de la Historia: la hora de su muerte de cruz. La Kénosis de la encarnación llegará a sus últimas consecuencias en la pasión y muerte de Jesús.

4º Domingo de Cuaresma Ciclo B

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La historia de la salvación se podría definir como el encuentro de un pueblo que no acertaba a ser fiel a un Dios, que no dejaba de serlo nunca. La primera lectura de 2 Crónicas 36,14-16, nos muestra como seis siglos después de la liberación de Egipto, Israel llegó a una situación marcada por las dificultades para entender a su Dios, que se comprometió a un solemne pacto de superior a inferior (Alianza del Sinaí) y que no ha recibido la contrapartida de la respuesta del hombre. A pesar de todo, Dios sigue enviando mensajeros, pero ellos se burlaron, los despreciaron y se mofaron de ellos. Es difícil escuchar la voz de Dios. No en vano, Jesús proclamará dichosos, a los que escuchan la palabra de Dios y la cumplen (Lc 11,27). Es difícil abrirse siempre a la Palabra de Dios, aunque es liberadora, discrimina, discierne y criba.

La segunda lectura es de Efesios 2, 4-10, nos recuerda que la salvación por Cristo es totalmente gratuita pues parte de Dios que es rico en misericordia, misericordia que en hebreo se expresa con dos vocablos complementarios: janum y rajum. Dios es misericordioso (janum) cuando se acerca al hombre para perdonarlo. El Dios que perdona lo hace porque sabe de qué masa hemos sido formados. Pero Dios es también misericordioso (rajum) cuando se acerca a los hombres con tiernísimo afecto, conmovido en sus entrañas como una madre auténtica. Así lo vemos por ejemplo en Oseas, y sobre todo en la parábola de hijo pródigo ¡Dios es así! ¿Queréis reprocharle su conducta, preguntaba Jesús a los escribas y fariseos que criticaban su comportamiento con los pecadores? Así pues, lo acontecido en Cristo en favor de los hombres desborda por todas partes y Pablo tiene que recurrir a expresiones nuevas para poner de relieve como que hemos sido vivificados en Cristo, hemos resucitado con Cristo y hemos sido sentados con él en los cielos. La omnipotencia de Dios se manifiesta en su amor. De modo que hemos sido recreados, vueltos a crear y nuestras obras son el desbordar de la gracia, de modo que ya no hay lugar para la vanagloria, sino para la acción de gracias.

El Evangelio es de Juan 3,14-2.  Nos presenta la respuesta de Jesús a Nicodemo, en la que nos revela su propia identidad y la misión que ha recibido del Padre. Después de haberse identificado con la figura gloriosa del Hijo del hombre bajado del cielo, se compara con la serpiente de bronce que Moises había levantado en el desierto para librar de la muerte segura al pueblo pecador. Hay que tener en cuenta que la serpiente recuerda la muerte, pero también su antídoto, de hecho, entre los pueblos cananeos, la serpiente es símbolo de fecundidad. Así pues, Cristo elevado en la cruz, aunque represente el culmen de la ignominia, constituye también el máximo de su gloria. Para San Juan la elevación en la cruz, coincide con la glorificación de Cristo, porque en la cruz se manifiesta en todo su esplendor el amor salvífico de Dios que mueve a entregar al Hijo para que el hombre pase del pecado a la vida eterna. Pero esto exige la acogida en la fe: en el desierto había que mirar a la serpiente de bronce, ahora se debe creer en Jesús. Cada uno con su adhesión o rechazo, hace una opción que entraña un juicio. Esto es, si descubrimos por la fe en el exaltado (como la serpiente de bronce en el desierto y que es signo de salvación para el que la miraba) al propio Jesús como hijo del hombre.